Presume el PP de tener en su ADN la excelencia en la gestión de las cuentas públicas...recortando son maestros, gestionando no tanto.

            Aquí entre recorte y recorte, hemos ido hablando del Hospital de Alcañiz, ese que el PSOE-PAR no tuvo la capacidad de hacer en 12 años de mandato; ahora el PP, para sacarnos a todos del limbo en el que esperábamos, publica en el BOA del 18 de febrero el que quizás sea el mayor despropósito inversor de la historia de nuestro pequeño reino. Hablo del “anuncio de licitación, por procedimiento abierto, de la adjudicación de la concesión de obra pública para la construcción y explotación del nuevo hospital de Alcañiz.”. No hay letra pequeña, bien a las claras dice en la descripción de la oferta que el contrato es “para la adecuación del proyecto de ejecución, la construcción de la infraestructura sanitaria, financiación, prestación de servicios asociados a la disponibilidad de la misma y explotación de determinados servicios no clínicos" durante 20 años.”  El pasmo llega cuando leemos que el presupuesto total alcanza los 451.174.551 euros; lo escribo en trazo grueso, 451millones de euros, 75.000 millones de pesetas de las de antes. Lo digo claro, esto es un despropósito, una vergüenza y algo intolerable; no podemos permitir este saqueo de las arcas públicas.

            Cómo vamos a tolerar esta locura sin parangón, que además venden a bombo y plantillo como un logro. Nuestra sanidad no es un negocio, no debe serlo. Los de siempre se frotaran las manos ante ese jugoso contrato, que supone de facto la privatización de nuestra sanidad. Y miren no, no lo podemos permitir, de ningún modo; yo sólo quiero que me atiendan tan buenos profesionales como hasta ahora, pero en un hospital del siglo XXI; si el hospital de Teruel se presupuesta en 75 millones de euros, qué demonios estamos pagando con los 451 millones de aquí. Cómo pueden decir qué es el único modo de hacerlo. Qué dice el PAR, a qué vienen esas prisas, con cuánto habremos de indemnizar a la adjudicataria el día que la razón se imponga. Uno puede ser crédulo, pero gilipollas…en fín.