Estos días hemos sabido que el gobierno plantea una reforma/Recorte (otro más) para "racionalizar" el número de entidades locales. Resulta que ahora se nos quiere meter a todos en el mismo saco, y todo con la pretensión de reducir gastos, como si los pueblos pequeños dilapidasen el dinero a manos llenas. Esto no es el oeste, ni el levante, ni el sur. Esto de Teruel, de Aragón es otra cosa. Este es un medio duro, austero, no hya mucho más que recortar. No es muy razonable que un político de salón, que algún tecnócrata, que los dichoso mercados, pongan ahora en cuestión la soberanía municipal. Este es un ataque sin parangón, otro más; dice Anguita que vivimos un Golpe de Estado Silencioso, y la realidad es que están socavando los cimientos de un modelo consolidado, y nos están sacrificando, a nosotros y a nuestras libertades.

El objetivo de reducir gastos supondría que el 96% de los municipios aragoneses debería fusionarse o, como mínimo dicen, colaborar en la prestación de ciertos servicios. Como si aquí no se hubiese colaborado, compartido secretarios, mancomunado servicios...

El plan del Ministerio de Hacienda, que estudia establecer en 5.000 habitantes el umbral para la agrupación de ayuntamientos, afectaría a 706 de las 731 localidades de la Comunidad. Y en Teruel serían la capital, Andorra y Alcañiz, y el resto todos al saco. ¿Acaso saben los incompetentes políticos ministeriales lo qué es Teruel, lo qué es Aragón, nuestra realidad? ¿Tendrán el aplomo nuestros diputados y senadores del PP en Madrid de oponerse a este disparate y decir las cosas como son?

La gran mayoría de los pequeños Ayuntamientos que conozco, y son unos cuantos, tienen unas cuentas saneadas (o casi), han gestionado sus recursos sin dispendios, de un modo sostenible, como las economías domésticas de toda la vida; lo justo para un alguacil y lo que les toque de pagar a su secretario compartido. No han cobrado ni un euro, sé de algunos que ni el teléfono...

Con la propuesta de fusión ¿Les haríamos partícipes de las deudas de los municipios más grandes, aquellos que se han dejado llevar por los delirios de sus alcaldes? 
Y sus alcaldes, alcaldesas y concejales legítimamente elegidos, qué papel tendrían en adelante.
¿Y sus recursos legítimos, la gestión de sus montes, sus cotos, acabaría revertiendo en el saneamiento de la deuda de los más grandes? 
¿La carga impositiva sería la misma, o la recaudación sería diferente para cada núcleo?

¿Habrán de cerrarse las escuelas, y concentrar a todos los alumnos en el colegio de la "capital? ¿Quien correrá con los gastos de los viajes y traslados para hacer gestiones, acudir a la guardería, al consultorio, a la escuela...?

¿Por qué no suprimen las Diputaciones?

No hay por dónde cogerlo, y yo me opongo. Y CHA desde luego se opone y será beligerante ante este despropósito.