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   Vivimos en tiempos de incertidumbres, sin que contemos con mecanismos que nos permitan controlar lo que va a suceder mañana. Los despropósitos de ZP y de Rajoy nos han sumido en una espiral de autodestrucción de la que difícilmente podemos salir. 

  Hemos sido vendidos a los mercados, nuestras conquistas y derechos sociales han sido sacrificados en el altar de los especuladores. Y ahora cuando ya se han socavado los cimientos del Estado del Bienestar, después de privarnos de nuestros derechos como trabajadores, rebajarnos los salarios, aumentar nuestra vida laboral, cercenando la escuela y la sanidad pública, duplicando tasas, subiendo impuestos...ahora después de todo, llega el Ministro de la Salvación (Cómplice y parte del hundimiento de Lehman Brothers) el señor De Guindos y dice que ya no podemos hacer más, que dependemos de otros. Y sólo al final, sólo a la desesperada se deciden a intervenir en el sistema bancario, que es dónde reside la raíz del problema. Un sacrificio público para salvaguardar lo privado. La Banca española de la que tanto se había presumido, y ahora es la culpable de todo. 

  Y de fondo Europa, la mentira, el fraude europeo, con unas instituciones incapaces de resolver el problema, con un Banco Central Europeo que en lugar de intervenir para apagar el fuego, lo aviva. Y Alemania como garante de la austeridad, sin que sean capaces de ver que si nadie compra, no podrán vender. Y Merkel y sus secuaces complacidos de esta espiral autodestructiva...y es que primero fueron Irlanda y Portugal, luego Grecia, y a la par España e Italia. ¿Pero qué se piensan que es esto?

  Yo  no soy griego, pero puedo entender y comparto su hartazgo. Y esa llama puede prender aquí en todo momento. Yo no he especulado, yo no he sido cómplice de este modelo, no es mi culpa y no tengo porque pagar por ello. Sobran muchas cosas en esta España que hoy agoniza, y entre otras sobra el legitimar a nuestros gobernantes, el perdonar a nuestros políticos responsables. Esta democracia, o el sucedáneo malo que practicamos, debería dar ejemplo y juzgar a Rato por temerario, por falsear las cuentas, por querer engañarnos con esos activos tóxicos que computaban como beneficios; y por supuesto a Botín, el gran pope del desbarajuste; y a González, y a todos y cada uno de los que lo han tolerado y consentido, desde la Ministra Salgado, a Fernández Ordoñez, pasando por supuesto por De Guindos, Zapatero y Rajoy. 

  Que a quien no paga una hipoteca se le desahucie, y a quien hunde un banco, se le busque entrar en un consejo de administración y se el exima de responsabilidades, es el ejemplo de un sistema podrido y de un fraude. Que se legisle para que una persona sin papeles no reciba atención sanitaria, y que eso se venda como una medida de ahorro, es un ejemplo demencial. Hoy 15 de mayo, debemos seguir enarbolando la bandera de la indignación, y plantarles cara, porque lo que más les jode es que pensemos, que protestemos.