Mi columna de La Comarca; porque la coherencia no la podemos perder, porque en CHA siempre hemos estado en el mismo sitio, porque nosotros no cambiamos y porque estamos hartos de tener que justificarnos por decir que pensamos que antes es un Hospital que atiende a 80.000 personas 365 días al año, que un circuito; es cuestión de prioridades; y que nadie saque los pies del tiesto, que un servidor no está en contra de Motorland, aunque desde luego no sea mi proyecto.

No es la primera vez que escribo sobre el anhelado Hospital de Alcañiz, y a buen seguro que tampoco será la última. Lo he hecho desde mi condición política, y ahora lo haré desde la de ciudadano y usuario. La presencia en los hospitales siempre tiene una raíz negativa; sentirlo en carne propia o en la de algún familiar o amigo, permite el choque con dos realidades; la primera es la de la profesionalidad del personal que lo atiende; la segunda la precariedad del medio en el que se mueve. Estos días he podido ver los pasillos de urgencias colmados de camas; no hace mucho en una noche en urgencias, supe que había instrucciones de ahorro energético nocturno, y se trabajaba casi a oscuras. Como ciudadano y usuario, sigo en mi perpetuo cabreo, no lo puedo entender. No se puede jugar con el bienestar ciudadano. La salud es algo muy serio para los más de 80.000 usuarios de ese edificio vetusto y desbordado, que se ubica en el peor de los sitios posibles.  

    Desde la visión política lo que veo es el cinismo y la hipocresía de un PSOE que en 12 años de gobierno ha sido incapaz de poner una sola piedra a este proyecto, y que dos meses después de abandonar las instituciones lo reclama insistentemente y con vehemencia, con una falta de decoro y de desvergüenza que pasará a la historia. Que hipócritas

  A quienes están en el gobierno en la actualidad, no les pediremos que lo resuelvan en un mes, pero sí que muestren el mismo ahínco en su defensa desde el gobierno, que el que mostraron desde la oposición. A quienes sólo les importa que las cuentas de Motorland se mantengan como un secreto de Estado, les pediría el mismo celo en la defensa de la construcción del Hospital, ese que queremos y necesitamos todos. La salud y el hospital también son un proyecto de futuro.