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Este año está siendo muy intenso en retos; ya creo que resulta evidente que me he decantado definitivamente por el monte, que no me motiva nada el asfalto. Eso sí, mantendré como cita ineludible la Media Maratón de Andorra, a esa mientras pueda no falto; si de camino, cae alguna otra pues la hago. De hecho este verano y despúes de Tramacastilla, hice la 10K nocturna de Vinaroz, y me marqué mi marca personal con 46.10, que para un diesel como yo, estaba muy bien.

En lo deportivo mi año ha girado en torno al ANETO, y en la faceta profesional en dar impulso a un proyecto nuevo, el MAESTRAIL del GEOPARQUE del MAESTRAZGO, que se saldó con muy buenas sensaciones en la primera edición, y que ya da pasos hacia la segunda. Aunque no lo corrí en competición por razones obvias, lo he hecho muchas veces buscando recorridos, limpiando sendas, marcando, etc. Pero de eso hablo otro día. 

Volviendo a los Zoquetes, un año muy interesante, porque hemos tenido que asumir el reto de adaptarnos a una normativa que más que facilitar la organización de eventos los entorpece; requiere de tantas exigencias, que al final y sin haber dado una sóla zancada, ya te has fundido 1.000 €. Así la viabilidad de estas pruebas pasa o bien por las ayudas públicas, o bien por elevar la inscripción, lo que condiciona la asistencia de corredores.

En fin, que un año más cada uno de los Alcorisa Fondistas asumimos nuestra tarea y el domingo lo tenemos todo listo para disfrutar de nuestra prueba. Los momentos previos a cualquier carrera son únicos, te saludas con unos y otros, sonrisas, recuerdos, bromas, prima por encima de todo el buen rollo. La gente que corremos nos unimos para disfrutar de una pasión, y eso se nota. 

A las 10.00 en la línea de salida; comenzamos tras la foto de rigor y todos en marcha; este año y sin quererlo me ví en los dos primeros kilómetros con el grupo de los galgos, y eso me hizo ir muy rápido para mí, por debajo de 4.30...y la de gente que me pasó ese rato. Decido frenar un poco, ponerme en el entorno de los 4.50 a 5.00 y voy todo el rato sólo, sin nadie; me pasan, paso...llegamos al pinar y me adelantan Alexis y los andorranos, mantengo su estela hasta el avituallamiento, y allí me como mi plátano, bebo y sigo sólo. Iniciamos la súbida al cortafuegos y sigo sólo, me pasan arriba Ramón Galve y otro corredor más, siento el aliento de los allozinos...y sigo sólo, les paso, me distancio y me cogen en una de las últimas subidas antes de salir al camino de la Torremontaña. 

Me veo bien, pienso que de seguir así bajaré de 1.40 y eso me anima mucho. Pero la cuesta de la Torre Montaña se me atraganta un poco, y el calor que comienza también; me pasan Raúl Aguilar y Armando Gracia, joder que bien iban. Llego arriba, bromas en el avituallamiento, agua, plátano y para delante, que queda poco. 

Cazo a dos en la bajada al camino de la huerta, y me veo muy bien, justo pero bien. Al llegar a la chopera me doy cuenta de que paso del 1.42, pero aún con todo sigo contento, paso a un chaval de Alloza que va atascado, tengo a otro a tiro, y me digo que lo dejo para el sprint, pero no le cazo, empieza a acelerar tarde y no me da para más. Paro en 1.43, 7 minutos menos que el año pasado, y con una preparación muy, muy corta. Eso me hace sentirme genial.

Me abrazo a Natalia, los niños, están allí mis padres, mi hermano y mi cuñada, que están que se salen...genial. Que forma más cojonuda de pasar una mañana de domingo. Y queda la paella!

Los V Zoquetes están en mente y vamos a por ellos.