De mi columna en La Comarca este viernes. 

            La celebrada “Marca España” comienza el año llenando portadas. Tres ejemplos en lo empresarial, institucional y político, que hacen de España el hazmerreír del mundo. Lamentable es el espectáculo del Canal de Panamá que protagoniza Sacyr, y que pretende uno de sus acostumbrados pelotazos en forma de sobrecostes, también llamados “excesos de obra”. La “seriedad” y “competitividad” de nuestras grandes empresas, se pone en entredicho en todos los centros financieros mundiales. Mal que les pese, Panamá no es España, y el Canal, es algo mucho más serio que la Ciudad de las Artes y de las Ciencias, la T-4, el Pabellón Puente y un largo etcétera de delirios presupuestarios.

            Sigue el dantesco espectáculo de nuestro “moderno” país y su marca, con la imputación de una infanta por delitos contra la hacienda pública, y con la decrépita imagen de un rey, incapacitado para ejercer como Jefe del Estado y leer un discurso. La hasta ahora “inmaculada” imagen de la Corona, tan supuestamente prestigiada en el exterior, se tambalea por meritos propios.

            En lo político el anteproyecto de Ley del Aborto que impulsa ese ultraderechista casposo, el tal Gallardón, es una barbaridad. Pretender en 2014 anular derechos básicos, establecer supuestos intolerables y entrometerse en la vida privada y en el derecho a decidir de las mujeres, es inadmisible. Criminalizar a los médicos por ejercer su profesión y velar por la salud es impropio de una democracia madura. En la moderna España el aborto lo legisla el Ministerio de Justicia, y no el de Sanidad. Ahí está la apestosa Conferencia Episcopal, que en lugar de pelear contra los desahucios y la pobreza se dedica a hacer política.  

            Y al tiempo que baja la prima de riesgo y sube la bolsa, bajan nuestros derechos, libertades y salarios, y crecen las desigualdades, el autoritarismo y las grandes fortunas. Esa es la moderna España que saluda el 2014, la que vetará el acceso a los montes mientras se esté cazando. Mejor pegar tiros que pasear. Pues que los dioses nos pillen confesados. Feliz Año.