Mi columna de La Comarca.

          Dos noticias nada alentadoras resumen la semana. La presentación de los Presupuestos Generales del Estado, que siguen consagrando la austeridad y el pago de los intereses de la deuda como premisas; y el dato del paro del mes de septiembre, que sube en 25.572 personas. El desempleo es la consecuencia directa de las políticas del gobierno, que en lugar de estimular el gasto está logrando su contracción; subida de impuestos, bajada de las pensiones, congelación de los sueldos públicos, abaratamiento del despido... ¿Dónde están las medidas de estímulo y la inversión pública para tirar de la economía? ¿Dónde se despeja nuestro horizonte? No hay respuestas, y seguimos sin ver la salida.

            Si además analizamos las cifras para Teruel, el panorama todavía es más sombrío. 21 millones para inversiones en nuestra provincia, que tratan de maquillar con el FITE para elevar la cifra. 21 millones que ahora mismo son papel mojado, a la vista de que nada garantiza su ejecución, y ahí tenemos el ejemplo de este año. EL FITE que volverá a destinar buena parte de sus fondos a abonar inversiones ya realizadas.  ¿Dónde si no van a parar los 7 millones de este año para Motorland? ¿Por qué no se beneficia a los empresarios y emprendedores? Del dinero que va a los municipios, ya sabemos que se reparte bajo criterios partidistas, excluyendo a los ayuntamientos de CHA, IU o Compromiso por Aragón, como si sus habitantes fuesen ciudadanos de segunda.

            Con el futuro de la minería ya sentenciado, a la vista del nuevo Plan del Carbón, ¿Qué nos espera a las gentes de Teruel? Sacar pecho ante estas cifras, ante estos presupuestos es lo más mezquino, porque abocan a la provincia al desastre. Pretender maquillar los presupuestos hablando de los costes de las sociedades públicas es el colmo, sólo falta que incluyan el sueldo de los funcionarios del Estado. ¿Qué broma es esta? Hasta cuando habremos de clamar que la economía sólo crece con medidas de estímulo y que el gasto público es la solución y no el problema. ¿Será demasiado tarde?