El mes de octubre es para mi, desde 2008, el tiempo de la Media de Andorra, una de esas citas imprescindibles, a las que uno ya acude por devoción. Nadie rebatirá que no se disputa por un recorrido bonito, pero el caso es que vale la pena acudir, disfrutar del ambiente y hacerlo entre amigos.

Lo que más me gusta de los días de carrera son los prolegómenos, ese reencontrarse con viejos amigos del fondo, conocidos; relajarse con las bromas de los fondistas alcorisanos, las risas, los comentarios; eso es un lujo que disfruto y comparto.

Llegaba a la Media más confiado que nunca en que iba a hacerlo bien, dentro de mis limitadas capacidades. Yo no aspiro a otra cosa que no sea el superarse a mí mismo.  Las últimas salidas me habían servido para demostrarme que podía mantener ritmos inferiores a 5 minutos durante 10-12 kilómetros si no hacía demasiada calor; para alguien habituado a correr, esto le puede parecer insignificante, pero para mis 94 kilos en "limpio" no lo son tanto. 

Me levanté temprano, como siempre, desayuné sin compasión, me preparé y fui al encuentro de mis amigos  fondistas. Ramón, Daniel, Ignacio, Enrique, Carmelo, Raúl, Fernando, Miguel Ángel, mi prima Cristina y un servidor. En Andorra y con el cachondeito previo, nos juntamos con otra docena larga de fondistas que estaban esperando. En las pistas saludas a unos y a otros, y se sienten los nervios, el cosquilleo del calentamiento...tanto que me tocó mear unas 4 veces en media hora (tanta hidratación el sábado....); seguimos con el calentamiento, con las charradicas con uno y otro, la foto de equipo con los amigos de Tarragona Fondistes...y a la salida que nos vamos. 

Sin darnos cuenta, y entre abrazos y buenos deseos empieza la carrera, y con mi amigo (y compañero de tantas andanzas fondistas) Daniel Millera, con Raúl Aguilar y José Mª Torres (pedazo de deportista!) otros dos amigos, nos ponemos a correr tras Alexis, mi podólogo y globo del 1.50:00. Por aquel entonces ese era mi objetivo. Ya en el km. 3 dejamos el globo entre charradas y risas, hablando de comidas, cenas, café irlandés...todo ello en un ambiente festivo y muy divertido. 

Al llegar al polígono ví que en la primera subida iba bastante bien y confiado; aún sin quererlo mantuve ese ritmo y me fui despegando metro a metro de mi trio de amigos. Era el km. 7 y Daniel me gritó "este Angel va hoy como un toro, que se nos marcha". En ese momento me sentí fuerte y seguro; no es lo habitual para mi dejar a nadie en carrera, suele ser al contrario, siempre soy yo quien es distanciado del grupo. En fin, no era para tanto, pero no me quejaba; tenía a tiro a dos corredores "sedetanos" sobre cuya camiseta y aquello de "ya corríamos con los romanos" habíamos hecho alguna broma previamente. Y en esas estaba yo, adelantando a los sedetanos, cuando alcancé a Mariano J. Bes. Mariano es un andorrano del Kolectivo Vertikal con quien comencé una animada charrada, y en cuya compañía fuí sumando kilómetro a kilómetro, hablando de carreras de montaña, subidas imposibles, circuitos...se me pasó el polígono en un suspiro. 

 Mariano me decía que como no había entrenado, no iba a hacer tiempo, le bastaba acabarla, y que tiraría a partir del Itaca. Yo le dije que estaba encantado de disfrutar de la compañía; me tomé mi gel, y fuimos pasando a algunos corredores; en los cruces animaba a los amigos, a mi prima Cris...y hete aquí que después del Pozo de San Juan nos plantamos tras el tramo más complicado del poblado, llegando al Itaca, y siendo alcanzados por Raúl. En ese momento y como sé que conmigo poco menos que iban del ramal, les dije que atacasen cuesta abajo, que yo iba bien, pero justo, y que veía a tiro mejorar mi marca de Huesca de 1.50:09. (modesta, o muy modesta, pero mía); entonces me dijeron que me iban a ayudar a lograrlo, que íbamos muy bien, y seguiríamos juntos: Raúl comentó, "Tranquilo que bajamos seguro". Y desde entonces mis compañeros, pasaron a ser liebres; hablamos, me motivaron, me animaron; Mariano insistía en mi respiración...Raúl avisaba que teníamos el globo de 1.50 apretando por detrás...y en el 18 damos un tirón; apretamos algo más; a Mariano le animaba mucho la gente; vimos en el cruce a Daniel Millera, que teníamos a algo más de un minuto, le animamos y nos dijo que iba justo de fuerzas. "¡Venga Daniel que ya queda menos!"

Llegamos a la Avenida, donde más público se concentra, y mis compañeros me dijeron que lo teníamos hecho; les dije que tirasen a tope y se marchasen, que yo ya estaba encantado; pero no me dejaban; en una de las bajadas Mariano insistía, "estiramos la zancada; zancada larga", y así llegamos al km. 20, esto está hecho. En los 3 últimos kilómetros no habíamos dejado de pasar corredores, y a muy buen ritmo entramos a las pistas; le dije a Raúl que esprintase, y cuando estábamos en la recta de contrameta me dijo que teníamos el 1.48:30 a tiro. Esprintamos en los últimos 200 metros, y pasamos a 4 o 5 más; llegamos en 1.48:30 en crono (1.48:20 en mi reloj). Me acordé de Natalia y los niños, iba por ellos. 

Estaba loco de contento. Me abracé a Mariano y Raúl y les dí las gracias, sin ellos no lo hubiese conseguido. Lo había logrado. Por fin!! Mi barrera psicológica después de 9 medias. Y es que lo que hace la fuerza del grupo, no lo logra la soledad del fondista. 

Bebí, estiré un poco el soleo, y comencé a buscar a mis amigos: a Enrique, a mi primo Ignacio, Ramón, los hermanos Peralta; animé a Daniel que entraba entonces, esperé a mi prima....en fin que casi ni hice mis estiramientos de lo contento que estaba. Bebí mucha agua, anduve de un lado a otro, chutado a tope de endorfinas, y más feliz que todas las cosas. Aplaudiendo a los que llegaban, compartiendo sensaciones, risas, bromas....

Un lujazo, todo espectacular; ya he bajado de mi barrera psicológica, y estoy encantado con ello. 

Felicidades a la organización, a los vencedores, a los keniatas de Alcorisa, Oscar y Raúl; a Chusta y Abel, que hacían doblete tras la carrera de la Iglesuela; a Ignacio que está como un toro; a Fernando, Moíses el debutante, Enrique, Carmelo, Ramón, Raúl, Daniel, Miguel Ángel, a Torres (me quito el sombrero con Torres); a mi prima Cris que se esperó a una amiga para llevarla a meta; a Merche la otra debutante, a Ana Cris, a Mariano, Santi, Alberto...a todos, de 10. Grandes los 24 corredores de Alcorisa Fondistas

 

P.D.

Espero que todos los rumores sobre que no volverá a celebrarse sean infundados, la Media de Andorra es tan necesaria, como divertida. Volveremos!!