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Mi opinión sobre el tema de los refugiados.        

    A mi hay muchas cosas que como ciudadano me afectan, pero lo que pasa con los refugiados me sobrecoge; pensar en el drama que están viviendo, mientras esa Europa que nació sobre unos cimientos que querían libertad y derechos, les da la espalda, los arrincona y los arrastra de nuevo a la pesadilla me ofende como ser humano. Que nadie en mi nombre invoque ni a Europa, ni a sus Estados, ni a sus intereses para seguir perpetrando estos crímenes. Que nadie en mi nombre, y mucho menos el gobierno en funciones, ose defender o vanagloriarse de este acuerdo y de su sensibilidad para con los más desfavorecidos.

            ¿Qué clase de Europa es esta que ahora compra literalmente cupos de refugiados y los conduce a Turquía? ¿Qué clase de ciudadanos somos? ¿Es que no vemos a esos niños y niñas, a sus padres y madres desesperados? ¿Es que ya hemos perdido la memoria y hemos olvidado el drama que padecieron nuestros abuelos, queriendo huir de una guerra? ¿Acaso como padres no haríamos lo que estuviese en nuestras manos, por nuestros hijos?   

            Fuimos nosotros quienes metimos a los iraquíes en una guerra, los que apoyamos (metafóricamente hablando) bombardearles; los que metimos a Siria en otra guerra de bandos, apoyando a unos u otros; y hoy nos pasamos por el forro aquello que se dio en llamar Derechos Humanos, que reconoce a la figura de los Refugiados, y nos inventamos un limbo a lo Guantánamo para seguir con esta farsa.

            Otro insulto es que España haya acogido únicamente a 17 refugiados y que haya quien apele al racismo puro y duro, clamando aquello de “primero los españoles”. Que gentuza. Niños y niñas en campos embarrados, ateridos por el frio, padres y madres desesperados por encontrar comida, por procurarles calor, por algo que les prive de ese horror del abandono, del hambre y del invierno. ¿Esto es Europa? Malditos sean pues los que han apoyado y apoyan este crimen, los que han ideado esta farsa. Tal falsos ellos como las lágrimas de cocodrilo que dijeron llorar por aquel pequeño Elian, al que parece que ya nadie recuerda. No en mi nombre.