El pasado 7 de marzo comenzó el proceso participativo para elaborar el nuevo Plan Integral de Política Demográfica y contra la Despoblación, que impulsa el Gobierno de Aragón. Es fundamental que en un proceso como este sea el medio rural quien tome la palabra; es básico que este sea un plan que atienda la especificidad de la vida en los pueblos. Se afronta de este modo y necesariamente un problema que a día de hoy se ha convertido en un drama; la pérdida de población es una constante y precisa de políticas y medidas correctoras directas y urgentes.

   Me gusta mucho que detrás de este proyecto esté Joaquin Palacín, un hombre de pueblo, que acostumbra todos los días a coger su coche para ir desde L´Ainsa a Zaragoza a trabajar en la Dirección General de Ordenación del Territorio. Es alguien que conoce, vive y defiende la sensibilidad del medio rural aragonés.  En la estrategia que se plantea lo  básico es procurar que los habitantes del medio rural tengan servicios públicos "decentes", equivalentes a los que pueda haber en el medio urbano y también mejorar las condiciones de la actividad económica para favorecer a pymes y autónomos. Son necesarias las medidas de discriminación positiva, la fiscalidad específica. Y es vital el lograr que los jóvenes altamente cualificados tengan una opción de retorno y el resto un nicho de empleo digno.

    Pero en todo este proceso que vamos a impulsar los aragoneses, es fundamental el papel que juegue el Gobierno de España; porque este no sólo es un mal aragonés; es un problema manchego, castellano, riojano, leones, gallego…es un problema que requiere de medidas específicas y de una postura férrea ante la Unión Europea. Hay que generar políticas directas, decididas y lograr la necesaria financiación. Ejemplos como  el Escocés, donde la lucha contra la Despoblación en las Highlands ha sido cuestión de estado y ha dado magníficos resultados, son el espejo en el que mirarnos. Pero en esto debemos de estar todos, partidos, administraciones y especialmente las gentes del medio rural. Ojalá que en un corto espacio de tiempo podamos de verdad obtener frutos, nos va la vida en ello.