¿REINDUSTRIALIZAR, QUÉ Y PARA QUÉ?

                A vueltas con el fin de la minería, la amenaza de cierre que pende sobre la Central Térmica y los debates en torno al futuro de una buena parte de la provincia de Teruel, sorprende saber que de nuevo vuelve a ponerse sobre la mesa la palabra reindustrialización.

                Por manido y mal utilizado (en lo que a la parte práctica se refiere), la ciudadanía debería de plantarse ante esta situación. No creo que tenga sentido seguir a vueltas con el debate de reindustrializar; en todo caso debatamos sobre el modelo de desarrollo que queremos, y digamos alto y claro que la ineptitud y la ineficacia de buena parte de nuestros dirigentes políticos, nos han abocado a este callejón sin salida. Esos fondos que debieron reindustrializarnos hace 20 o 30 años, nos dotaron de buenas calles, caminos, pabellones, piscinas, centros culturales…pero no nos dotaron de un tejido empresarial fuerte, nos privaron de un modelo de desarrollo alternativo y nos están condenando, sin que nadie asuma su responsabilidad. Si nuestros representantes creen que pedir dinero para reindustrializarnos, (así) sin más, nos saca de esta, es para que pequen de honestos y se larguen a casa. 

                Tengo muy claro que hay soluciones; debemos de mirar sin cortapisas a la agroalimentación; lo diré una y mil veces; tenemos 4 D.O. muy potentes en el territorio, Aceite, Jamón, Ternasco y Melocotón, y otros muchos productos de calidad; ver estos días una población como Calanda a pleno rendimiento en sus plantas de procesamiento y en sus fincas de cultivo de melocotón, debería ser un ejemplo;  conocer el proyecto de Apadrina un Olivo en Oliete, es sentir un soplo de aire fresco en nuestros pueblos; atender a lo que el pasado fin de semana se contó y se vivió en La Mata de los Olmos, en la II Feria de la Biodiversidad, también nos sirve de valiosa lección. Existen posibilidades, tenemos en nuestra mano el reconducir nuestro futuro, el volver la vista al medio en el que hemos crecido y trabajar por los productos de calidad. Llegado el caso, prefiero que nos conozcan por nuestro aceite, el ternasco,  nuestro jamón y los melocotones. Sigamos luchando por nuestro futuro, pero debatamos en serio y a conciencia sobre el camino que queremos.