Y hasta aquí llegó. Han sido 12 años, 12 de los mejores años de mi vida, tres legislaturas en las que me han pasado muchas cosas; me casé, han nacido mis tres hijos, y he sido muy feliz.

Pero mi tiempo como concejal ya se acabó; he sentido mucho que también concluyese (aunque sólo sea de forma momentánea) la presencia de CHA en el Ayuntamiento de Alcorisa. Volveremos con más ánimo y más fuerza, y ya queda menos para ese día. Lo haremos convencidos y siendo necesarios. Sin más. 

Yo inicié esta aventura a mis 26 años, joven, con ganas y con mucha inexperiencia. Asumí en aquella legislatura de 2003 a 2007 las concejalías de Fiestas, Patrimonio y Turismo. Fueron grandes momentos, muy buenos, porque trabajé muchísimo y con muy buena gente. 

Del 2007 al 2011 la cosa cambió, ganó el PP, tuvimos que ir a una moción de censura para salvar a Alcorisa, y luego el trabajo no se vio recompensado con los votos. Reivindico, porque así es justo que sea, el papel de CHA en aquella moción, de la que fuimos impulsores, redactores del decálogo y colaboradores necesarios. 

2011 a 2015 ha sido una época de mucho trabajo, de muchas propuestas, de hacer una oposición firme y constructiva, de aportar ideas, de tratar de formular alternativas ante la crisis, de ayudar a construir y de sugerir una sociedad mejor. 

En todo este tiempo nuestro voto no ha paralizado proyectos, ha servido para mejorarlos, para avanzar en positivo.

Pero mi tiempo se acababa, porque ni me veía con la misma ilusión, ni me sentía tan a gusto como en otros momentos, y además 3 legislaturas son más que suficientes, y renovar es una convicción que hay que llevar a cabo.

La política y algunos episodios que he vivido en el ámbito local, me han hecho ser más cauto, más receloso y desconfiado. No creo haber hecho grandes amigos, porque me he encontrado con gente a la que ya conocía, o con la que ya tenía amistad; si acaso alguna decepción en lo personal, y la certeza de que no todo vale, de que no todo es lo que parece, y de que hay gente a quien la ambición le puede mucho más que otros sentimientos; de que hay gente que antepone lo suyo a lo de los demás. Hay mucho ego que casa mal con la voluntad de la mayoría. 

Yo me voy con la cabeza alta porque si algo he hecho ha sido madurar como persona y como político local; hacer de la coherencia bandera, y defender a mi pueblo por encima de todo. Creo que la política local es la más ingrata de todas las políticas, pero también la que más me gusta. 

Y quiero despedirme agradeciendo a todas las personas que me han dado su apoyo. Otros tendrán visiones distintas, pero yo estoy convencido de haber presidido la mejor comisión de fiestas posible, haber estado trabajando codo con codo con más de 30 personas. De aquellos tiempos quiero olvidar los malos recuerdos que me trae el ser más impresentable que he conocido en un Ayuntamiento, y quedarme con lo bien que lo pasamos. Hicimos muchas cosas, y alguna queda por ahí. 

Agradecer el apoyo, la ayuda y comprensión al personal del Ayuntamiento, a mis amigos, a mis compañeros de CHA, y especialmente a mi familia, con mi hermano, mis padres y sobre todo Natalia y mis hijos, que son quienes en primera persona han sentido y sufrido mis penas, y alguna que otra alegría; a quienes les he robado el tiempo, y puesto malas caras. Pero me he esforzado porque sólo he querido y quiero el mejor pueblo posible para que crezcan mis hijos. 

Y lo dicho, que hasta aquí, llegó. 

Me quedaré con 6 cosas, y las haré propias. Devolver la dignidad a la PLaza de las Escuelas y la del Ayuntamiento, quitando los ominosos nombres de Franco y José Antonio del callejero; La Fiesta de la Villa que nació en 2005 y hoy es un acontecimiento imprescindible; el regreso de los Estandartes al Calvario el 15 de septiembre, tras años perdidos; la ampliación de la Biblioteca Municipal y el acondicionamiento de un espacio digno para la Banda Municipal de Música, algo de lo que disfrutamos todos; un recuerdo a los alcorisanos que perecieron o padecieron los campos de exterminio, y esa agenda de actividades que recibe tanta gente. 

Será el tiempo quien nos juzgue, pero yo me siento dichoso por haber podido dedicar mi tiempo y mis mejores años a tratar de construir un pueblo mejor. 

A todos, GRACIAS!

 

P.D. 

Y sin duda lo mejor haber ejercido de oficiante en numerosas bodas, y saber que todos ellos y ellas siguen juntos y felices. No olvidaré nunca la boda de mi hermano y de Lorena, mi mejor momento como concejal.