Mi opinión en La Comarca; de paso manifestaré mi incredulidad ante el hecho de que en el pleno del jueves, el PSOE (salvo dos concejales) se negase a admitir a debate una moción en defensa del Referendum sobre el modelo de Estado. La crónica en http://cha-alcorisa.blogia.com/2014/060601-pleno-5-de-junio-de-2014.php 

Hay que dejo el artículo con dos premisas; ni votar, ni debatir puede ser jamás un problema. 

La que se presumía como una semana tranquila cambia radicalmente en el momento en el que Rajoy anuncia la abdicación del rey. Desde ese momento y en paralelo asistimos a dos escenarios completamente distintos a la hora de interpretar lo acontecido.

Por un lado los grandes medios de comunicación se pliegan de inmediato al dictado de los dos grandes (cada vez menos) partidos, para edulcorar la figura del rey Juan Carlos y de su hijo el príncipe Felipe. Tratan de revestir de normalidad lo que dista de ser normal, que en el siglo XXI hablemos de príncipes y reyes, de derechos dinásticos y de la Jefatura del Estado como una institución hereditaria.

Por otro lado la ciudadanía hastiada clama en las calles y en las redes por la III Republica, por decidir sobre el modelo de estado. Tras el seísmo electoral del 25-M lo que se ha dado en llamar “casta” se enroca en la defensa de un sistema en crisis, que ya no apoya una gran mayoría social.

El movimiento republicano ha crecido por los constantes desatinos de un rey que en sólo 3 años se las ha pintado sólo para dilapidar el prestigio de la Institución mejor valorada del Estado. Los elefantes de Botswana, la cortesana Corina y sus intrigas, Urdangarín, la infanta Cristina…todos han servido de abono a una causa como la republicana, largamente desprestigiada por los medios de comunicación y el sistema educativo.

El rey como Jefe de Estado no fue una elección democrática, fue la imposición de un dictador. La mentira del Consenso de la Transición, se derrumba desde que tiene cabida un pensamiento crítico y una verdad no oficial, que pone en cuestión las formas y el proceso. La abdicación es la guinda al desmoronamiento de aquel sistema que se asentó sobre un relato rosa de la monarquía, con la complicidad del PP y el PSOE como garantes de ese modelo, hoy puesto en cuestión.

Lo que muchos pedimos es una oportunidad, el derecho a decidir en las urnas nuestro futuro ¿Qué miedo puede tener una democracia madura a que el pueblo soberano (Que no súbdito de un soberano) decida sobre qué sistema de Estado prefiere? No hablamos de imponer, hablamos de debatir y de decidir.  Por eso pedimos un referéndum por el modelo de Estado Ya.