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Se cumple el aniversario del 11-M, de aquel infausto día de hace 10 años, cuando la dimensión de la masacre nos sacudió con toda su fuerza. 

Recuerdo que me levanté como cada día, encendí mi radio como siempre, y de repente empecé a escuchar noticias; atentado, muertos...de inmediato lo asocié a ETA, como todos los que en ese instante abordaban la noticia; pero a medida que a lo largo de la mañana, seguiamos las noticias, algo empezó a no cuadrarnos. La incredulidad ante las cifras, ante la magnitud de la tragedia....demasiadas cosas que me parecían incluso excesivas para los carniceros de ETA. Por la tarde nos reunimos en el Ayuntamiento y acudimos al monumento a la paz; recuerdo que redacte un texto en el que pedíamos unidad y el respeto a la constitución y al Estado de Derecho, pero sin demasiado convencimiento. 

Lo demás...cada uno mantiene su recuerdo. 

Durante este tiempo hemos asistido a todo tipo de insidias, de conspiraciones, de mentiras, queriendo sembrar la duda, politizando aquel crimen, sin querer atender a la verdad. La verdad es que varios terroristas islamistas, volaron los trenes, y causaron una tragedia sin parangón. La verdad es que desde el primer instante quisieron hacernos creer lo que no era; la verdad es que quienes mandaban nos mintieron, y quisieron hacernos pensar en sinsentidos. La verdad es que quienes mandaban entonces, perdieron las elecciones, y criminalizaron a las víctimas convirtiendolas poco menos que en verdugos. Hasta ese sinsentido nos condujeron algunos "periodistas" y muchos cargos del PP, incluído el presidente Rajoy y su corte de palmeros. 

La verdad está en la entrevista a Pilar Manjón en El País . Ese es el camino que algunos eligieron, pero por el que todavía no han pedido perdón. Me permito la licencia de llamar malnacidos a todos quienes han sembrado de insidias esta tragedia, a cualquiera que ha querido alentar una conspiración, a quienes han insultado a las víctimas, a quienes les retiraban las ayudas, a quienes les ninguneaban, a todos y cada uno de ellos y ellas, malnacidos y miserables.