De mi última colaboración en La Comarca 

            Dice el Artículo 1. de la Declaración Universal de los Derechos Humanos “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.” Dice el artículo 2. “Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.” Me gustaría ser quien se los tatuase a alguno de los Ministros o al Presidente de este desastroso gobierno de España. Me gustaría que los escribiesen un millón de veces, que los memorizasen y repitiesen como un mantra a cada momento.  Aunque lamentablemente de poco les serviría a esos 15 pobres inmigrantes ahogados mientras intentaban acceder a Ceuta, a quienes se les disparó pelotas de goma; en lugar de prestarles asistencia y ayuda, fueron abandonados a su suerte con una crueldad inhumana.

            En España no sólo se abandona a su suerte a la gente que sucumbe ante la pobreza energética, que no tiene para calefacción, que ni trabaja, ni dispone de una vivienda digna. Se empuja a los jóvenes a marchar y también se dispara a quienes quieren venir aquí en busca de un sueño, que muchos españoles viven como una pesadilla. En España y en materia de derechos, la Constitución y la Declaración Universal, son papel mojado. Y ahora se nos va a privar de la Justicia Universal con la mayor urgencia, porque parece ser que incomoda a esos imperios de la libertad que son China y EE.UU. Todo por los mercados y por la deuda, todo contra nuestras libertades y derechos.

            Citaré al Papa Francisco que hizo un llamamiento ante “la Globalización de la indiferencia”. Que no todo nos dé igual.  No nos quedemos de brazos cruzados. Llamo a tod@s a secundar la marcha del 5 de marzo por la Dignidad, y también la movilización del 22 de marzo. Luchemos por nuestros derechos y contra tanto abuso, para no ser un paradigma de la injustica.