El presupuesto de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Alcorisa, se gestiona de forma participativa a través del Consejo Sectorial de Medio Ambiente. El año pasado se decidió destinar una parte del mismo (3.000 €), a la limpieza y desbroce del rio Guadalopillo, en el tramo que comprende desde el Parque hasta la zona de las balsas. La premisa era no tocar el lecho, y no dragar, sólo limpiar de lodos y suciedad el cauce, y a ser posible limpiar el azud.
 
  Esta medida se pone en marcha desde el momento en el que la Confederación Hidrográfica del Ebro, comunica que no teniendo medios económicos para su limpieza, debe asumir sus costes el Ayuntamiento. Las consultas se iniciaron en abril de 2012, tras las jornadas de Medio Ambiente. A día de hoy seguimos en espera de ser autorizados a poder realizar las tareas, que por otro lado querían completarse hasta la zona de Calderuelas. La CHE no ha hecho nada más que marearnos; lo que en conversaciones informales y en principio no precisaba de ninguna autorización, pasa posteriormente a requerir de un informe sobre la actuación; semanas después se solicita una memoria; finalmente un proyecto mas detallado; se suceden las llamadas, y no somos capaces de desbloquear el asunto. A día de hoy la CHE remite la propuesta al INAGA. Pasará el verano y seguiremos en espera de unos trabajos que se contrataron para diciembre de 2012, y que en este caso pagaba el pueblo de Alcorisa. Y no olvidemos que en todo esto hay un empresario afectado, a quien se contrata, pero no puede hacer su trabajo.
 
   Así es como funciona la CHE, así es como tenemos el rio gracias a su manifiesta incapacidad de facilitar la vida a los pueblos y a sus gentes. La CHE vive de espaldas a los ríos, draga el cauce del Ebro a su paso por Zaragoza para permitir que pueda navegar un barquito, pero pone todas las trabas posibles a desbrozar de vegetación y lodos un cauce sucio y maloliente, como es el del Guadalopillo que se encuentra en este estado por su propia dejadez. 
 
 Queremos que estas páginas sirvan para denunciar públicamente lo que esa vetusta institución esta haciendo con nuestro rio. Ni lo limpia, ni lo deja limpiar.