20130611130831-bergantes.jpg

  Un nueva amenaza llega a nuestras tierras, en esta ocasión en forma de presa. Los pantaneros de la CHE han puesto sus ojos en el Bergantes, el único rio "virgen" de Teruel, el único sin regular y con bandera azul para el baño. 

  Un tesoro de rio que ahora quieren ahogar bajo las aguas de otro pantano, el mismo discurso de siempre, la misma gente de siempre, las mismas excusas. Y las mismas víctimas, la gente del pueblo que ve la amenaza cada vez más cercana. Ahora le toca a Aguaviva, como en otros lugares les afecta a las gentes de Artieda, de Murillo de Gállego, como les tocó a los vecinos de Jánovas, o en su día a los vecinos de Santolea, por citar un caso cercano, entre otros muchos.

  Me opongo, por supuesto; desde la razón, desde la lógica, desde el sentido común; por la defensa del medio, del rio; por la defensa de los puestos de trabajo de empresas y explotaciones familiares; por la defensa de un pueblo, su identidad y su amor a un río; a un rio que es y ha sido fuente de vida. 

  Si la amenaza son las avenidas, y la incapacidad de resistirlas de la presa de Calanda, a que espera la vetusta CHE para intervenir en esa presa, para arreglarla, para acondicionarla y evitar riesgos. ¿Qué lógica tiene hacer algo nuevo para preservar los defectos de algo viejo? La CHE actúa sin lógica, atropellando a los vecinos, a la gente, sin darles tiempo a recurrir, a presentar alegaciones. De ahí que se hayan tenido que presentar más de 700 alegaciones pidiendo una prorroga, para (precisamente) poder alegar en condiciones. Es un sin sentido. Igual que en Alcorisa, donde ni siquiera se nos permite limpiar con medios manuales la vegetación arbustiva que ciega el cauce a su paso por el pueblo, o los lodos que se acumulan en superficie. Esa es la todopoderosa CHE, la emperatriz del Ebro, monarca absolutista de sus aguas y de sus gentes; la que ahoga pueblos, historias y pisotea a las gentes. 

 Afortunadamente algunos lo tenemos muy claro, como en CHA. 

Yo digo bien alto EL BERGANTES NO SE TOCA. Con Aguaviva y sus gentes.  

RIOS SIN PRESAS, PUEBLOS VIVOS