Es mi artículo de esta pasada semana en La Comarca, que después de ser comentado aún arroja datos más crudos para los ganaderos, que demuestran tener aún más gastos. 

Todos somos sabedores del peso que tiene el sector del porcino en Aragón y de su valor estratégico en Teruel. Junto a nuestros vecinos catalanes, Aragón cuenta con el mayor censo de ganado porcino del Estado. Claro que la situación no es la misma a uno y otro lado de la frontera. En este contexto de crisis generalizada que padecemos, no podemos olvidar el drama que viven algunos ganaderos; el sector del porcino, que genera 10.000 puestos de trabajo en Aragón y supone el 3,5% del PIB se encuentra en caída libre.

            CHA lleva meses denunciando esta situación, que ahora se agravará con el aumento del precio de los seguros, de las tasas, y del recorte de las subvenciones. Si le añadimos el gasto que ha supuesto la aplicación de la Ley de Bienestar Animal, financiado a unos intereses desmedidos, la situación es penosa.

            No encontraremos desde el gobierno ni una sola noticia de aliento al medio rural; todo son trabas y zancadillas al sector agropecuario, todo recortes a la vida en los pueblos. Dónde quedan los tan cacareados estímulos, cuando se legisla a favor del aumento de los costes de producción. En Cataluña los ganaderos pagan 0,18 € por kg. de animal muerto al  servicio de recogida de cadáveres, aquí se pagan 0,28 € por kg.; esa enorme diferencia lastra la competitividad del sector. El recorte en las subvenciones a los seguros, hará que este año el precio para una granja de tamaño medio, con 2.000 cerdos de engorde, aumente de 1.300 a 1.800 €, mientras que en una de 1.000 cerdas reproductoras se pase de 2.500 a 5.000 € al año.

            Para culminar con este despropósito la Consejería de Agricultura ha recortado en dos tercios las ayudas a las ADS, que este año sólo recibirán 1 millón para programas sanitarios en Aragón. Con mucha menos cabaña ganadera, la Comunidad Valenciana, Extremadura o Galicia destinan, sin embargo, entre 1,2 y 2,2 millones de € en ayudas.

            No sé yo dónde quedan los estímulos, pero sí sabemos dónde nos va a llevar tanta racanería; a este paso Teruel será jamón, pero sin cerdos.