Y digo yo, qué sentido tiene participar de un sistema, de un modelo, que nos condena a esta y a las futuras generaciones a vivir lastrados por el pago de una deuda. 

 Qué sentido tiene que seamos incapaces de resolver esta situación, cuando sabemos que iremos a peor, sin rebajar el puto déficit, sin recaudar lo esperado, sin remontar el vuelo.

  Qué sentido tiene saber que el Estado recorta de un modo brutal nuestros derechos, sentencia a muerte al estado del Bienestar, carga contra la sanidad, la educación, los subsidios y ayudas sociales.

   Qué sentido tiene que dediquemos la mitad del presupuesto a pagar los intereses de una deuda por la que nadie va a rendir cuentas, por la que nadie se sentará en un banquillo, por la que sólo pagaremos los ciudadanos de a pie, mientras las castas políticas y dirigentes se perpetúan sin saber dar respuestas. 

   Pues nada tiene sentido, y mucho menos privarnos de la sanidad o de la educación para pagar a los bancos...para pagar a la TROIKA, para que nos gobiernen y decidan por nosotros aquellos a quienes nadie ha votado, nadie ha elegido en un proceso limpio y democrático. 

   Qué sentido tiene que los ciudadanos de Europa consintamos vivir en un modelo pervertido y podrido, en el que no decidimos, y en el que somos números y gráficos. 

   Qué sentido tiene quedarse en casa y callar, resignarse y claudicar...no lo tiene, por eso hay que pelear, luchemos!!