Hoy se ha hecho pública una noticia de la que me siento plenamente orgulloso. CHA ha renunciado al coche oficial de las Cortes.

  Cuando empecé en esto de la política vivía en una provincia con sus comarcas, que no tenían presidentes con dedicación exclusiva, y con una Diputación en la que el vicepresidente era un puesto simbólico, y había un presidente con su coche oficial. El sin sentido que ha presidido nuestras vidas este tiempo, nos lleva a que hasta el día de hoy tengamos presidentes con dedicación por todas nuestras comarcas, y algunas tan increíblemente mal gobernadas como la del Bajo Aragón, con vicepresidente liberado a jornada completa también. Vayan sumando al pesebre que pagamos todos...

  Para colmo la vetusta Diputación, cuya existencia seguimos cuestionando desde CHA, cuenta hoy con Presidente, y 3 vicepresidentes, cada cual con su vehículo oficial, su chófer correspondiente (de libre designación) y su personal administraivo (de la misma condición). Eso sí, la oposición no tiene ni un triste despacho en el que reunirse con un colectivo. Imaginemos en este tiempo el gasto en vehículos, personal, mantenimiento y kilometraje, y luego que nos digan que no hay dinero para nada. Que grandes gestores. 

Así avanzamos en este país, de un político con dedicación en 2003, a lo que tenemos hoy en día, multipliquemos por un presidente comarcal (9 comarcas) y las cuentas nos dicen, que hemos pasado de mantener a un político con su chófer y secretaio personal, a 9 presidentes comarcales, 4 cargos políticos de DPT, 4 chóferes de DPT, 4 secretarios personales de DPT... Es o no es para indignarse! Pues bien, ya veremos el caso que hacen los medios a la renuncia de CHA al coche oficial, eso es sensatez, lo demás un abuso incalificable. 

 Ah, y conste que lo lleve quien lo lleve, yo siempre he criticado los coches oficiales.